Un integrante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Bolivia cuenta billetes que fueron encontrados en una ambulancia que salió del condominio donde vivía el fiscal general, Roger Mariaca, detenido y acusado de liderar una organización vinculada con el narcotráfico, este jueves en Santa Cruz (Bolivia). EFE/ Juan Pablo Roca
La Justicia de Bolivia atraviesa un severo sacudón institucional tras la detención del fiscal general del Estado, Roger Mariaca, acusado por el Gobierno nacional de liderar una presunta red criminal dedicada a proteger y beneficiarse del tráfico de sustancias controladas. El operativo policial dejó un saldo de 14 aprehendidos, entre ellos altos funcionarios del Ministerio Público, e impulsó la designación de autoridades interinas.
Según detalló el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, las investigaciones señalan a Mariaca por los delitos de organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas y tráfico ilícito de drogas. La intervención policial se desplegó de manera simultánea en Sucre y Santa Cruz, donde los agentes interceptaron una ambulancia que intentaba retirar del condominio de Mariaca maletines con más de 303.000 dólares camuflados en moneda local y estadounidense.
El caso derivó en la asunción interina del fiscal superior Luis Montaño para garantizar el funcionamiento del organismo judicial, mientras la Asamblea Legislativa analiza los pasos institucionales a seguir. La detención de Mariaca se produjo además tras la reciente decisión de Estados Unidos de revocarle la visa por presuntos vínculos con hechos de corrupción.
