Un sondeo realizado reflejó la fuerte presión que sufren las economías familiares en la provincia. El incremento en los precios de la vivienda, los servicios públicos y el transporte impulsó la percepción de que se requieren ingresos muy superiores a la media para cubrir los gastos básicos.
Un relevamiento de opinión realizado manifiesto el creciente impacto del costo de vida en los hogares de la capital provincial, donde el 41% de los participantes afirmó que requiere más de $2,5 millones mensuales para cubrir sus necesidades con holgura. La consulta sobre las pretensiones presupuestarias familiares reveló además que el 86% de los encuestados situó sus requerimientos por encima del umbral de $1,5 millones de pesos. La tendencia expone una profunda preocupación ciudadana generada por la aceleración en los valores de los servicios esenciales, el transporte público y los alquileres.
Los resultados de la encuesta detallaron que, tras el 41% que optó por la cifra más elevada, un 24% de los lectores fijó su presupuesto ideal entre $1,5 y $2 millones, mientras que un 21% estimó necesarios entre $2 y $2,5 millones. En contraposición, los tramos inferiores registraron adhesiones minoritarias: solo un 10% consideró suficiente un ingreso de entre $1 y $1,5 millones, y apenas un 4% se inclinó por valores inferiores al millón de pesos.
Esta percepción ciudadana coincide con los registros oficiales de inflación para el Noroeste argentino, donde las tarifas y servicios regulados experimentaron incrementos por encima del nivel general de precios. De acuerdo con las mediciones sectoriales, el rubro que contempla vivienda, agua, electricidad y gas acumuló una suba interanual superior al 50%, sobrepasando la variación media de los bienes de consumo masivo.
El encarecimiento de los gastos fijos mensuales que incluye tarifas de transporte, educación privada y servicios de comunicación alteró la estructura de presupuesto de las familias salteñas. Ante este escenario, la canasta de gastos requerida para mantener estabilidad financiera se desplazó hacia montos significativamente más altos que los promedios salariales registrados en la región.
Aunque el sondeo no constituye un indicador estadístico oficial, sus resultados sirven para graficar la brecha existente entre los ingresos promedio de la población y el costo proyectado para sostener el nivel de vida en la provincia.
