Tras décadas de desabastecimiento e irregularidades en la provisión del servicio, la Municipalidad de Tartagal y Aguas del Norte ejecutan la conexión entre la cisterna de Villa Güemes y un nuevo centro de distribución. El proyecto contempla un acueducto de 4 kilómetros para brindar agua potable por gravedad a familias vulnerables de asentamientos no regularizados.
Un universo de aproximadamente 30 mil habitantes radicados en la zona alta y periférica de Tartagal comenzará a contar con servicio de agua potable continuo de cara al próximo verano, tras el avance de un plan hídrico integral impulsado de forma conjunta entre la Municipalidad de Tartagal y la empresa estatal Aguas del Norte. La iniciativa contempla la construcción de un acueducto de cuatro kilómetros que vinculará la reserva proveniente del acuífero Yacuy en la cisterna de Villa Güemes con un nuevo tanque de distribución elevado, garantizando el suministro por gravedad. De esta manera, el municipio busca revertir un déficit de cuatro décadas en sectores informales golpeados por sequías extremas y la falta de conexiones formales a la red.
La obra busca erradicar la dependencia de los operativos de contingencia con camiones cisterna en barrios y asentamientos que carecían de red oficial por su condición dominial.
Los ejes clave del proyecto hídrico y las proyecciones para el departamento San Martín incluyen:
- Vinculación con la red de Villa Güemes: El acueducto conducirá el agua almacenada en la cisterna central desde los pozos del paraje Yacuy hacia las cotas más elevadas del municipio.
- Inclusión social como derecho humano: La asistencia abarcará a cerca del 20% de la población de Tartagal que no revestía la calidad de usuario formal ante la prestataria de agua.
- Avance de los trabajos y financiamiento: La infraestructura registra un estado avanzado de ejecución con miras a su finalización antes del período estival, financiada con partidas locales y provinciales.
- Proyecto productivo a futuro: La Secretaría del Agua proyecta un esquema complementario para captar caudales del río Tartagal y arroyos del norte (Virgen de la Peña y Yacuy) con fines de riego agrícola.
La puesta en marcha de la nueva red permitirá mitigar la vulnerabilidad sanitaria en el norte salteño, sentando las bases para el aprovechamiento de los recursos hídricos en el desarrollo socioeconómico de la región.
