Una tregua forzada a último minuto que no apaga el incendio en los cielos. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) decidió suspender la huelga de 48 horas que debía comenzar este jueves en 27 aeropuertos del país —afectando de lleno las operaciones en El Plumerillo—, luego de que el Ministerio de Trabajo declarara la ilegalidad de la medida por no contemplar la cobertura del 75% impuesta por el esquema de «esencialidad».
La decisión gremial, comunicada minutos antes del inicio de la primera franja de asambleas previstas para las 9:00, desactiva por el momento el colapso operativo de las jornadas de jueves y viernes. Sin embargo, la conducción sindical que encabeza Mercedes Cabezas advirtió que la postergación es una maniobra táctica a la espera de una convocatoria oficial: si no hay mesa de negociación para fijar las pautas de esencialidad y discutir la pauta salarial, las medidas de fuerza se reanudarán el próximo lunes bajo el mismo esquema de parálisis.
Estado de situación y claves de la disputa
El freno temporal del paro deja al descubierto la profunda tirantez entre la Nación y los inspectores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC):
- Intervención del Ministerio de Trabajo: La cartera laboral notificó al gremio que la huelga por franjas horarias infringía las normativas de servicios esenciales, forzando la suspensión para evitar sanciones.
- Ultimátum hasta el lunes: ATE supeditó el dictado de nuevas medidas a la apertura inmediata de una instancia de diálogo. En caso contrario, el inicio de semana volverá a registrar paros de 9 a 12 y de 18 a 21.
- Fondo del reclamo: El sindicato denuncia el impago de adicionales acordados en enero, el deterioro acelerado de los salarios y el desfinanciamiento del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios en las pistas.
Aunque los vuelos retoman paulatinamente la normalidad durante este fin de semana, la sombra de la parálisis sigue sobrevolando la conectividad aérea mendocina a la espera de un acuerdo que parece lejano.
