Un 16 de septiembre de 1976, fuerzas conjuntas de la Policía bonaerense y el Ejército secuestraron a un grupo de adolescentes secundarios que habían encabezado el reclamo por el Boleto Estudiantil. Seis de los diez jóvenes permanecen desaparecidos, en una jornada que se conmemora como el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios.
Este 16 de septiembre se conmemora el 50° aniversario de «La Noche de los Lápices», el operativo de represión ilegal perpetrado en 1976 por efectivos a las órdenes del entonces jefe de la Policía bonaerense, Ramón Camps, y el Batallón 601 de Ejército. Durante aquella jornada y los días posteriores, diez estudiantes secundarios de entre 16 y 18 años —militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios y la Juventud Guevarista que habían promovido la implementación del Boleto Estudiantil Secundario— fueron secuestrados de sus domicilios en la ciudad de La Plata. Las víctimas fueron trasladadas a los centros clandestinos de detención de Arana, Pozo de Banfield y Pozo de Quilmes, donde sufrieron torturas sistemáticas. Cuatro de ellos sobrevivieron tras años de cautiverio, mientras que los seis restantes permanecen desaparecidos.
Los documentos de inteligencia hallados en dependencias policiales confirmaron que la suspensión del beneficio del transporte público en agosto de 1976 tuvo como fin identificar a los referentes del movimiento estudiantil, calificados por la dictadura como integrantes de un potencial semillero subversivo. Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro continúan en la nómina de desaparecidos de la última dictadura cívico-militar. En tanto, Emilce Moler, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Pablo Díaz lograron recuperar la libertad tras permanecer cautivos en distintas dependencias y penales a disposición del Poder Ejecutivo.
En 1985, el testimonio de Pablo Díaz en el Juicio a las Juntas resultó determinante para reconstruir el funcionamiento del circuito represivo. No obstante, la promulgación de la Ley de Obediencia Debida en 1987 frenó los procesos contra los ejecutores materiales. Fue tras la anulación de las leyes de impunidad en 2003 que la Justicia Federal condenó al excomisario Miguel Etchecolatz y a otros 15 represores en el juicio por el Circuito Camps, aunque hasta la fecha los restos de los estudiantes no han podido ser recuperados ni identificados.
Desde el año 2006, la fecha quedó institucionalizada en el calendario oficial como el Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios, promoviendo actividades de memoria en los establecimientos educativos del país.
A medio siglo de los secuestros, la comunidad educativa de La Plata renovó los reclamos históricos para dar con el paradero de los restos de los estudiantes desaparecidos.
