En un operativo conjunto entre la Policía Federal y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, las autoridades decomisaron la mayor carga de metilendioximetanfetamina registrada en la historia del país, valuada en 2,34 millones de dólares. La sustancia viajaba oculta en una camioneta importada desde Bélgica e ingresada por el Puerto de Zárate. Entre los aprehendidos figura Ángel Reynaldo Guerra, detenido en Cerrillos, junto a ciudadanos de nacionalidad mexicana y venezolana.
Efectivos de la Policía Federal Argentina e inspectores de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) concretaron el mayor decomiso de materia prima para la elaboración de drogas sintéticas en la historia del país, al incautar 52 kilogramos de MDMA (metilendioximetanfetamina) valuados en 2.340.000 dólares. El cargamento, utilizado para la fabricación de éxtasis y «tussi», fue descubierto en el Puerto de Zárate mediante escáneres de fiscalización, oculto dentro del chasis, el tanque de combustible y los asientos de un vehículo utilitario usado proveniente de Bélgica. La causa, radicada en el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2 a cargo de Gustavo Meirovich y con la participación de la PROCUNAR, incluyó ocho allanamientos simultáneos que derivaron en la detención del salteño Ángel Reynaldo Guerra en el barrio Santa Rita 2 de Cerrillos, presuntamente encargado de tareas de logística y seguridad para una organización conectada con carteles mexicanos. Además, resultaron aprehendidos un ciudadano mexicano y otro venezolano, mientras las fuerzas de seguridad buscan internacionalmente a un prófugo que oficiaba de coordinador general.
Las actuaciones judiciales tuvieron origen en una serie de alertas emitidas por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), lo que permitió a la Aduana argentina trazar la ruta de la camioneta utilitaria que permaneció varias semanas en el depósito aduanero sin ser reclamada.
De acuerdo con las escuchas telefónicas y el análisis de inteligencia del expediente conducido por los fiscales Emilio Guerberoff y Diego Iglesias, la demora en el retiro del vehículo respondió a una ruptura en los canales de comunicación entre la cúpula operativa extranjera y la celda logística local.
Junto con el salteño Guerra, los efectivos arrestaron al mexicano Luis Enrique Corona Ortiz y al venezolano Edwin Wladimir Ríos Soto, al tiempo que la Justicia emitió la orden de captura internacional contra el sospechoso de nacionalidad mexicana apodado «Buen rostro».
Los tres detenidos permanecen incomunicados a disposición del juzgado interviniente a la espera de sus respectivas declaraciones indagatorias.
