El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a prestar declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro en el marco del juicio oral que investiga las responsabilidades penales en el fallecimiento de Diego Armando Maradona. Durante su exposición, el imputado insistió en que el deceso del astro futbolístico se debió a un cuadro médico «súbito, agudo e irreversible» y deslindó responsabilidades legales al rechazar la figura de médico de cabecera. Luque cuestionó los testimonios de los responsables de la empresa de medicina prepaga Swiss Medical y apuntó contra el médico clínico Pedro Di Spagna, al tiempo que remarcó que concurrió de manera constante a chequear la salud del exfutbolista durante la internación domiciliaria en el country San Andrés de Tigre.
Las declaraciones del neurocirujano se extendieron durante la audiencia matutina presidida por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón en la sede judicial de San Isidro. Frente al tribunal, Luque argumentó haber actuado siempre «de buena fe» y sostuvo que su rol se limitó a una asistencia profesional a demanda del paciente. Asimismo, proyectó mensajes y conversaciones telefónicas guardadas en la causa para intentar fundamentar la relación afectiva que mantenía con el exfutbolista y su ajenidad respecto al chat de seguimiento diario del equipo de enfermería.
Leopoldo Luque declaró ante el tribunal de San Isidro que el fallecimiento de Diego Maradona fue un hecho agudo e irreversible.
El imputado negó haber ejercido como médico de cabecera y cargó responsabilidades sobre la prepaga y el médico clínico.Aseguró que visitó al exfutbolista durante la internación domiciliaria y argumentó que actuó movido por el afecto profesional.
La fiscalía y las querellas continuarán con la ronda de interrogatorios para evaluar el grado de responsabilidad del equipo médico imputado.
