El condenado por narcotráfico Patricio Ruiz Díaz se evadió del Complejo Penitenciario Federal III de General Güemes a comienzos de 2024. A pesar de contar con pedido de captura nacional e internacional emitido por las fuerzas federales, el líder criminal permanece en la clandestinidad mediante el uso de identidades falsas y apoyo logístico.
Mientras la provincia de Salta atraviesa las multitudinarias jornadas operativas por la festividad del Milagro, las fuerzas de seguridad nacionales mantienen activa la orden de búsqueda y captura internacional sobre Patricio Ruiz Díaz, alias «Señor Fusil». El peligroso líder narco se fugó del Complejo Penitenciario Federal III de General Güemes durante la madrugada del 1 de enero de 2024, acumulando más de dos años y ocho meses en condición de prófugo de la justicia. Ruiz Díaz cumplía una condena a seis años de prisión tras ser detenido en 2019 en la provincia de Buenos Aires durante un operativo en el que se incautó casi una tonelada de marihuana. A pesar del tiempo transcurrido y la gravedad del hecho institucional, los investigadores no registran indicios de que el evadido permanezca en suelo salteño.
La reconstrucción judicial del escape determinó que el interno fue visto por última vez en su celda durante los recuentos nocturnos previos al fin de año. La detección tardía de su ausencia derivó en una investigación paralela sobre las fallas en los anillos de seguridad del penal federal y la posible complicidad de redes externas que habrían facilitado el traslado del detenido una vez fuera del perímetro.
Las hipótesis que manejan las brigadas de inteligencia criminal sugieren que el prófugo cuenta con una sólida estructura financiera que le permite costear su permanencia en la clandestinidad. Entre las líneas investigativas no descartadas por los peritos figura la alteración de su fisonomía mediante intervenciones estéticas, el borrado de huellas dactilares y el uso de documentación apócrifa para desplazarse por zonas fronterizas.
A la fecha, el Ministerio de Seguridad de la Nación sostiene el pedido de detención en los sistemas de Interpol, habiendo quedado sin efecto el ofrecimiento inicial de recompensa. Las tareas de campo se concentran actualmente en el análisis de cruces telefónicos y el monitoreo de su círculo de contactos directos en el Gran Buenos Aires y el norte del país.
La evasión de Ruiz Díaz constituye uno de los antecedentes más severos registrados en el sistema penitenciario federal en la región y mantiene en alerta a las fuerzas de seguridad de toda la jurisdicción.
