El ministro Nicolás Avellaneda dispuso modificaciones en las direcciones de Recursos Humanos, Selección de Personal, Administración y Prensa de la fuerza provincial. La medida contempla la realización de controles internos y evaluaciones operativas para optimizar el funcionamiento de la Jefatura Mayor.
El Ministerio de Seguridad de la provincia de Salta oficializó una reestructuración profunda en la cúpula de la Policía provincial con la remoción y designación de nuevas autoridades en cuatro áreas clave de la conducción institucional. La resolución, impulsada por el ministro Nicolás Avellaneda en consonancia con los ejes de gestión fijados tras su asunción el pasado 7 de julio, abarca las direcciones de Recursos Humanos, Selección de Personal, Administración y Finanzas, y Prensa. En simultáneo, la cartera provincial ordenó el inicio de una serie de auditorías internas para fiscalizar los procesos administrativos y operativos de la fuerza de seguridad.
Las modificaciones forman parte de una revisión integral orientada a transparentar la gestión de los recursos públicos, ajustar los filtros de ingreso a la institución y dinamizar la respuesta de la fuerza.
Los nombres confirmados y las metas del proceso de readecuación institucional señalan:
- Dirección General de Recursos Humanos: Asume la conducción el comisario Sergio David Perea.
- División Incorporación y Selección de Personal: Queda bajo la responsabilidad de Mariela Vargas, con el mandato de revisar los criterios y filtros de reclutamiento.
- Dirección General de Administración y Finanzas: Fue designado Jesús Tolaba para supervisar la ejecución presupuestaria del organismo.
- Dirección de Prensa y Relaciones Institucionales: La titularidad recae en Cristian Aguilera.
- Auditorías de control: Los equipos de inspección interna elaborarán informes de diagnóstico sobre los procedimientos de cada departamento para corregir inconsistencias y elevar la eficiencia del servicio.
La profunda reestructuración se desencadenó tras los avances de una investigación penal originada por la denuncia de una mujer policía, quien expuso la existencia de un esquema de extorsión donde le exigían abultadas sumas de dinero para concretar su traslado entre las dependencias de La Merced y Rosario de Lerma. El avance de la causa derivó en allanamientos, la incautación de teléfonos celulares y la detención de dos implicados. Frente a este entramado de presunta corrupción y tráfico de influencias, Con la asunción de los nuevos jefes y el despliegue de las auditorías, el Ejecutivo salteño busca consolidar una línea de mando alineada con las demandas de transparencia y control operacional dentro de las fuerzas de seguridad provinciales.
