La automotriz multinacional Stellantis puso en revisión la continuidad de sus operaciones productivas en el país debido al contexto económico general, signado por altos costos de producción en dólares, la caída de la actividad y la pérdida de competitividad regional. El responsable del grupo para Sudamérica, Herlander Zola, advirtió que la compañía analiza desde la reestructuración de su esquema industrial hasta la eventual paralización de sus actividades fabriles en el país, supeditado a la evolución del mercado local y las reglas de juego macroeconómicas.
El análisis de la compañía refleja la compleja coyuntura que atraviesa el sector industrial argentino: durante los primeros nueve meses del año, la producción automotriz nacional cayó un 16,9% y las ventas internas retrocedieron un 13%. En este escenario de menor demanda y alta presión de costos —donde el costo de la mano de obra en dólares duplica al de Brasil—, las decisiones industriales del grupo dependerán de la previsibilidad macroeconómica y la evolución del mercado regional, principal destino de las exportaciones argentinas.
