Alejandro Barbier, cacique de la comunidad originaria Nueva Esperanza, denunció la falta de asistencia por parte del Gobierno provincial y los organismos competentes durante la internación de su hijo de 3 años en el Hospital Materno Infantil de la ciudad de Salta. La familia debió trasladarse más de 500 kilómetros desde la localidad de Santa Victoria Este, en el departamento Rivadavia, para que el niño fuera intervenido quirúrgicamente de ambos riñones. A pesar de permanecer hospedado en las instalaciones del Instituto Provincial de los Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS), el referente originario advirtió que sobrevive únicamente gracias a la solidaridad de vecinos independientes y organizaciones civiles ante la ausencia de contención estatal y municipal.
El reclamo por el desamparo institucional de las familias aborígenes derivadas a la capital salteña sumó este jueves 24 de septiembre de 2026 un contundente testimonio desde el albergue del IPPIS. El cacique Alejandro Barbier expuso públicamente la falta de acompañamiento económico, social y sanitario para afrontar los gastos de permanencia urbana mientras su hijo menor atraviesa complejas cirugías urológicas. El líder comunitario fustigó la falta de respuesta de las autoridades locales del departamento Rivadavia y de los representantes del organismo indígena, exigiendo la implementación urgente de un protocolo de derivación, seguimiento y asistencia integral para los pacientes pertenecientes a los pueblos originarios del norte provincial.
Los informes médicos procedentes del centro asistencial confirmaron la continuidad de las intervenciones quirúrgicas programadas para la estabilización renal del menor.
Las declaraciones formuladas por los residentes del albergue de la capital remarcaron que la provisión de alimentos, ropa y artículos de higiene depende de donaciones particulares.Las comisiones de seguimiento comunitario exigieron a la administración provincial la conformación de una red permanente de contención para los traslados sanitarios procedentes de territorios alejados.
Los referentes de las comunidades originarias mantendrán los pedidos de audiencia con las autoridades sanitarias para garantizar el tratamiento del niño y el apoyo a las familias alojadas en la capital.
