El fenómeno meteorológico registró temperaturas extremas de 6 grados bajo cero en la mañana del lunes, devastando los brotes de la temporada. El sector viñatero, que ya atravesaba un panorama crítico por la caída del consumo per cápita, el aumento del costo de fletes y la acumulación de stock de cosechas anteriores, solicitó la declaración de emergencia agrícola y auxilio financiero gubernamental.
Una severa helada tardía registrada durante las primeras horas de este lunes provocó un impacto devastador en los viñedos de la localidad salteña de Cafayate, donde los productores locales estiman pérdidas de entre el 60% y el 70% de la futura cosecha. El evento climático ocurrió cerca de las 7:00, con registros térmicos que cayeron hasta los 6 grados bajo cero en distintas áreas del valle. El episodio agrava la difícil situación de los pequeños y medianos viñateros, quienes venían enfrentando un marco de endeudamiento crediticio, precios estancados del insumo primario y acumulación de vino sin vender en las bodegas, por lo que solicitaron asistencia estatal y medidas de alivio urgente para evitar el abandono masivo de explotaciones.
La inclemencia del tiempo sorprendió a las plantaciones en pleno proceso de brotación, arruinando la proyección del ciclo productivo. Según expuso el productor local Miguel Lovaglio, el fenómeno se suma al endeudamiento que contrajeron muchas fincas con el Banco Nación para sostener la operatividad, ante la escasa rentabilidad y las dificultades para colocar la producción a granel en centros de fraccionamiento como Mendoza debido al costo de los fletes. Lovaglio advirtió que la falta de ventas de las últimas tres cosechas pone en riesgo el patrimonio de los productores para cumplir con las obligaciones crediticias.
Por su parte, el presidente de la entidad Bodegas de Salta y titular de la firma Altupalka, Alejandro Martorell, remarcó que el mercado del vino enfrenta un desplome histórico del consumo interno a nivel nacional, el cual pasó de un promedio histórico de entre 70 y 90 litros anuales por persona a tan solo 16 litros. Esta retracción generó un sobrestock de vino almacenado en vasijas y un congelamiento del precio pagado por kilo de uva, que en 2026 mantuvo valores equivalentes a los de las temporadas 2024 y 2025, proyectando pérdidas operativas de hasta 2,5 millones de pesos por hectárea.
Asimismo, referentes del sector señalaron el déficit en la fiscalización de la ley provincial de origen del vino salteño y reclamaron la inclusión activa de las cooperativas agrícolas en los circuitos de promoción turística y comercial de la Ruta del Vino para amortiguar el impacto económico regional.
Los representantes de las instituciones vitivinícolas de los Valles Calchaquíes iniciarán gestiones ante la Secretaría de Desarrollo Agropecuario provincial para evaluar los daños predio por predio.
