La combinación de humedad crítica, viento e intenso material combustible seco activó la máxima vigilancia de Defensa Civil. La advertencia rige para la ciudad de Salta, San Ramón de la Nueva Orán y Tartagal, con foco en los desplazamientos por la festividad del Señor y la Virgen del Milagro.
La Subsecretaría de Defensa Civil del Ministerio de Seguridad provincial emitió un alerta por riesgo muy alto de incendios forestales para Salta Capital y de nivel alto para los departamentos de Orán y Tartagal. Las condiciones meteorológicas registradas durante la jornada de este martes 15 de septiembre —caracterizadas por una acusada baja humedad relativa, ráfagas de viento y abundante vegetación seca— incrementan la probabilidad de propagación de focos ígneos en zonas rurales, cerros y descampados. Ante la masiva concentración de peregrinos por la festividad central del Señor y la Virgen del Milagro, el organismo dispuso la restricción absoluta de quemas, fogatas y uso de fuego en áreas protegidas y banquinas.
Los reportes oficiales indican que el mapa de peligro alcanza el escalafón muy alto en el Valle de Lerma, mientras que en el norte provincial —abarcando las áreas rurales adyacentes a las rutas nacionales 34 y 50— el índice se sitúa en categoría alta debido a las elevadas temperaturas y la masa de pastizales combustibles. Frente a este panorama, las autoridades recordaron que rige la prohibición de efectuar quemas de residuos, desmalezamiento mediante fuego en fincas agrícolas o el encendido de brasas al aire libre.
De manera complementaria, el operativo de prevención fijó pautas específicas para las columnas de fieles que transitan por la capital salteña: se prohibió la colocación de velas encendidas sobre cerros o senderos naturales, así como el arrojo de colillas de cigarrillos en las márgenes de los caminos. Asimismo, Defensa Civil instó a las explotaciones agropecuarias y talleres a suspender tareas de soldadura o corte con amoladoras en la proximidad de vegetación seca, junto con la recomendación de despejar perímetros de seguridad alrededor de las viviendas.
El protocolo de respuesta contempla que, ante la detección de columnas de humo o focos activos de gran dimensión, la población deba abstenerse de intervenir y notifique de inmediato a la línea de emergencias 911 precisando las coordenadas o referencias geográficas.
Las patrullas de rescate y bomberos mantendrán esquemas de monitoreo permanente en las vías de acceso a la capital hasta que bajen las ráfagas de viento y mejoren las condiciones de humedad.
