El informe de autopsia presentado durante la audiencia de formalización reveló que Camila Agustina Vecchiarello cursaba un embarazo al momento de ser asesinada en la localidad de Barreal. Su esposo, Carlos Gonzalo Rivero, oriundo de la ciudad salteña de Tartagal, fue imputado por homicidio doblemente agravado y afrontará un año de prisión preventiva. La calificación legal contempla como única sanción la pena de prisión perpetua.
Un estremecedor avance en la causa judicial por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello (26), acontecido en la localidad de Barreal, provincia de San Juan, se conoció durante la audiencia de formalización de la investigación, donde la autopsia forense confirmó que la víctima se encontraba embarazada al momento del ataque. Por el hecho, la UFI Delitos Especiales imputó a su esposo, Carlos Gonzalo Rivero (25), un joven oriundo de la ciudad salteña de Tartagal, como presunto autor de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. La Justicia sanjuanina dispuso dictar la prisión preventiva del acusado por el término de un año, plazo durante el cual se desarrollará la instrucción del expediente. A pesar de las pruebas biológicas y los elementos secuestrados en el lugar del hecho, el imputado negó la autoría del crimen durante la formulación de cargos.
Según la reconstrucción efectuada por el fiscal Adolfo Díaz y el ayudante fiscal César Recio, el ataque se produjo cerca de la 1 de la madrugada, cuando Rivero habría agredido físicamente a Vecchiarello en un pasillo de la vivienda para luego atacarla con dos armas blancas. La autopsia oficial contabilizó nueve heridas punzocortantes, entre las cuales figuran dos puñaladas severas en el cuello y lesiones de defensa en los miembros superiores.
Durante las inspecciones en la escena del crimen, el personal policial halló una carta manuscrita atribuida al sospechoso en la que expresaba disculpas por lo sucedido, además de constatarse un mensaje enviado a una expareja donde manifestaba intenciones de autolesionarse.
Al hacer uso de la palabra ante el juez, Rivero rechazó las acusaciones, sostuvo no tener conocimiento del estado de gestación de su pareja y atribuyó las heridas a supuestas maniobras de autoagresión de la joven, versión que la fiscalía buscará contrastar mediante análisis caligráficos, peritajes telefónicos y cotejos de ADN.
La fiscalía citará a declarar en las próximas semanas a allegados a la pareja y a una testigo clave residenciada en la provincia de Salta.
