Una fuerte controversia institucional se desencadenó entre la Auditoría General de la Nación (AGN) y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a raíz del resultado de operaciones financieras con derivados vinculados a las reservas de oro del país durante 2025. Un informe del organismo auditor sostuvo que la entidad monetaria sufrió una pérdida de USD 1.023 millones debido a un «error de cálculo» en la estrategia con contratos financieros.
La respuesta de la autoridad monetaria fue inmediata y rechazó de plano las conclusiones del informe. Desde el BCRA argumentaron que los instrumentos cuestionados respondieron a una cobertura integral de la posición en metal que no puede analizarse de forma aislada, y que el saldo neto final arrojó una ganancia de USD 2.505 millones gracias a la revaluación internacional del activo. Asimismo, la conducción del Central acusó a la AGN de recortar los datos con «fines puramente políticos» y desvirtuar el rol del organismo.
