El Gobierno provincial oficializó la medida mediante el Decreto 578 en el Boletín Oficial, fundamentando la decisión en la necesidad de reorganizar la pirámide jerárquica de la fuerza de seguridad. Según el Ejecutivo, la cantidad actual de comisarios generales supera los cargos previstos en la planta analítica de la institución.
El Gobierno de la Provincia de Salta dispuso el retiro obligatorio del comisario general Diego Antonio Bustos en el marco de un proceso de reorganización administrativa de la cúpula de la Policía provincial. La medida fue formalizada a través del Decreto 578, publicado este jueves en el Boletín Oficial con las firmas del gobernador Gustavo Sáenz, el ministro de Seguridad y la Secretaría General de la Gobernación. En los fundamentos del instrumento legal, el Poder Ejecutivo argumentó que la estructura de la fuerza registraba un exceso de comisarios generales en relación con los cargos contemplados dentro de su planta analítica, lo cual complicaba la preservación del esquema piramidal de mando. La salida del alto jefe policial permitirá liberar una vacante en el escalafón máximo de la institución, aunque desde el Ministerio de Seguridad aún no se confirmó quién asumirá las funciones del cargo saliente.
Los detalles administrativos y los alcances normativos de la medida dispuesta por el Ejecutivo provincial contemplan los siguientes puntos clave:
- Fundamentación del decreto: La disposición se encuadra en la normativa vigente que regula el retiro obligatorio para los comisarios generales que hayan ejercido puestos de conducción operativa y estratégica en la fuerza.
- Adecuación de la planta analítica: La resolución busca equilibrar la cantidad de autoridades superiores en servicio activo con los puestos orgánicos previstos por la legislación policial de la provincia.
- Uso de licencias pendientes: Antes de la efectivización del retiro, el comisario general Bustos deberá agotar el usufructo de los días de licencia reglamentaria y compensatoria acumulados.
- Impacto en la conducción: La baja abre la posibilidad de nuevos movimientos y reasignaciones de partidas dentro de los mandos superiores de la Policía salteña.
La reestructuración de la nómina de comisarios generales marca el inicio de una serie de ajustes en el esquema de mandos, a la espera de la designación oficial del sucesor en la conducción policial.
